Cada tarjeta de crédito venezolana tiene un valor de $1.196 dólares en el extranjero para los delincuentes digitales Venezuela es el cuarto país más atractivo para los ataques en América Latina y aumentó en 400% violaciones en 2010.
A pesar de las restricciones cambiarias y del límite máximo que cada tarjeta de crédito tiene para consumos en el extranjero en dólares, Venezuela se mantiene como un país idóneo para que los cyberdelincuentes sigan atacando con programas específicos a los que usan sus tarjetas a través de los canales electrónicos y a los compradores de productos en la web, entre otros.
Un estudio de la rusa Kaspersky Lab cifró en unos 10 dólares el costo de cada tarjeta de crédito venezolana en el extranjero y, además, reflejó que para un cyberdelincuente infectar los equipos con programas especiales para robar información, así como los sistemas de seguridad electrónica de los bancos, sigue siendo un trabajo relativamente fácil en comparación con otros países.
Y es que para un delincuente digital, cada venezolano con tarjeta puede alcanzar un valor de mil 196 dólares, pues ese es el límite promedio que pueden lograr robarse a través de la infección con malware de sus equipos.
Dmitry Bestuzhev, experto en temas de seguridad de la compañía para la región, destaca que los sistemas bancarios de tarjetas de coordenadas, así como los softwares y certificados digitales que los usuarios colocan en sus equipos no son 100% seguros, pues a medida que éstos vayan ingresando al banco en la web se van acumulando datos en los programas instalados de forma fraudulenta, que luego son usados por los cyberdelincuentes para conocer las claves de acceso.
El año pasado, Venezuela creció más de 400% en ataques, pues aun cuando se mantiene un sistema cerrado en el acceso a divisas, para los delincuentes digitales sigue siendo un gran negocio. "Con las tarjetas robadas que no pueden obtener divisas compran equipos en el país y los negocian a través de sitios como mercado libre, pues el fin de ellos es obtener dólares" dice Bestuzhev.
La rentabilidad petrolera del país y el crecimiento en el uso de internet y de los sistemas bancarios a través de ésta lo hace vulnerable. Después de Brasil, México y Colombia, Venezuela es el cuarto país de América Latina con mayores ataques por la facilidad que encuentran los delincuentes en sus sistemas de seguridad bancarios y del hogar. Los usuarios no tienen sistemas de protección de sus equipos y a nivel bancario, las entidades, en algunos casos, manejan sistemas obsoletos de seguridad que las hacen más fáciles víctimas de los cyberdelincuentes.
Sólo el año pasado, Venezuela recibió cerca de cuatro millones de ataques, es decir un promedio del 25% de su base instalada de computadoras, tanto corporativas como en hogares. En el 2009, el número de ataques había alcanzado poco más de un millón. Para el 2011, se estima que el país aumentará los ataques considerablemente, pues sólo en el primer trimestre del año, se contabilizaron 1,5 millones de intentos de violentar la información de los usuarios. Y es que mientras más gente accede a internet más se incrementan los ataques y más vulnerable se hacen los usuarios, sobre todo los que tienen poco conocimiento acerca del daño que puede causar un equipo infectado a su propio entorno financiero.
Los mayores programas para infectar los equipos son los populares Spy, expertos en el robo de toda la información de usuario, le sigue el PSW que extrae las contraseñas y por último los Bankers, que obtienen información bancaria. La mayoría de ellos se internan en los equipos de manera silenciosa y son contagiados a través de pendrives o de la inscripción de un usuario en cualquier oferta en línea que le solicite datos tan básicos como el correo electrónico para enviarle información.
Fuente: Kaspersky Lab

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